Durante décadas, la oficina se ha considerado un anclaje inmutable: un puesto asignado, un escritorio fijo, un espacio diseñado para acoger a todos los empleados de lunes a viernes, entre las 9 de la mañana y las 6 de la tarde. Pero este modelo, considerado indiscutible durante mucho tiempo, se tambalea ahora bajo el impacto de profundas transformaciones en el mundo laboral. El teletrabajo masivo, las renovadas expectativas de los empleados, la búsqueda de equilibrio y sentido, y la presión económica sobre el sector inmobiliario están obligando a las organizaciones a replantearse su enfoque.


¿Cómo se está imponiendo en Francia la oficina flexible?

Desde hace varios años, una nueva visión de la oficina se impone progresivamente: la de la oficina flexible, un espacio que se adapta a los usos en lugar de imponer un marco único. Esta transformación silenciosa pero decisiva está redefiniendo la forma en que las empresas conciben la experiencia laboral.

Tanto en capitales europeas como Londres, Ámsterdam, París... como en muchas metrópolis regionales, un hecho está más que claro: las oficinas que antes estaban llenas hasta la bandera ahora se encuentran semivacías algunos días. Las costumbres han cambiado. Cada vez se asignan más puestos de trabajo, pero permanecen desocupados, mientras que los empleados exigen mayor autonomía en su forma de trabajar. Las cifras lo confirman: la tasa media de ocupación de las oficinas tradicionales sigue siendo baja, a menudo en torno al 60% según un estudio de Savills. Aunque esta media va en aumento (+1% en el año), sigue estando muy lejos de la media registrada antes de la pandemia. Este despilfarro es costoso y plantea interrogantes sobre la pertinencia de un modelo fijo en un mundo que se ha vuelto móvil.

Aquí es donde entra en juego la oficina flexible. Lejos de ser un simple espacio abierto sin lugar asignado, responde a una lógica simple: apoyar la diversidad de ritmos profesionales. En lugar de un puesto de trabajo dedicado, el espacio se convierte en un auténtico ecosistema, diseñado para dar cabida a la concentración, la colaboración, los intercambios informales o el trabajo confidencial. La mañana puede empezar en una zona tranquila, continuar en una sala de creatividad para un taller interno y terminar en una zona lounge donde las discusiones espontáneas dan lugar a nuevas ideas.

¿Qué cambios aportan las oficinas flexibles?

Por supuesto, este cambio de modelo no es sólo estético: también está cambiando profundamente el comportamiento de las personas. Los empleados ya no acuden a la oficina por obligación, sino porque allí encuentran algo que no pueden conseguir en casa. La presencia tiene un nuevo significado. La oficina vuelve a ser un lugar de elección, en lugar de un lugar que tienen que soportar.

Las empresas que han adoptado esta lógica están viendo efectos tangibles. En primer lugar, sobre el bienestar: poder trabajar en un entorno adaptado a las necesidades de cada uno aumenta la eficacia, reduce el estrés y alimenta el sentimiento de autonomía. Varios estudios importantes lo han documentado a escala francesa y europea.

En segundo lugar, en términos de compromiso, un espacio agradable, bien diseñado y acogedor atrae y retiene a los empleados. En segundo lugar, en términos de compromiso, un espacio agradable, bien diseñado y acogedor atrae y retiene a los empleados. Luego está la cohesión: los momentos de unión, a menudo difíciles de recrear cuando se trabaja a distancia, o incluso dentro del grupo de trabajo de la oficina, reviven en espacios diseñados precisamente para este fin. Por último, en términos de rendimiento, al optimizar los metros cuadrados, modular las superficies y adaptar los puestos de trabajo al lugar de las personas, la empresa gana en agilidad.

Para las organizaciones, el cambio también es económico. El espacio se aprovecha mejor, los costes se controlan mejor y las fluctuaciones de actividad son más fáciles de absorber. La oficina flexible se convierte en una palanca estratégica en un contexto en el que los inmuebles representan una de las mayores partidas de gasto.

¡La oficina flexible hace que la gente quiera volver a la oficina!

Más allá de las cifras, esta transformación de un modelo evolutivo a la oficina flexible revela una cuestión más profunda: la de la promesa del empleador. Ofrecer una oficina flexible significa expresar una visión de la gestión basada en la confianza, la responsabilidad y la calidad de vida en el trabajo. Significa afirmar nuestra creencia en la capacidad de los equipos para organizarse, cooperar y encontrar su propio ritmo. Y significa aceptar la idea misma de que el espacio de trabajo no es sólo un coste fijo, sino una herramienta estratégica para el rendimiento y la cultura corporativa.

En una época en la que el talento puede trabajar en cualquier parte, la oficina tiene que hacer que la gente quiera volver. Un lugar que vaya más allá de su función principal.

Ofrecer algo más que una oficina significa ofrecer una nueva forma de vivir el trabajo. Una forma mejor adaptada a las realidades actuales. La oficina flexible aparece así como la respuesta madura de las organizaciones que deciden hacer evolucionar su cultura para apoyar mejor a sus empleados. Una señal fuerte, discreta pero poderosa: la de una empresa que avanza con los tiempos.

  • ¿Cómo puede la oficina flexible conciliar los costes inmobiliarios y las expectativas de los empleados?
    05/01/2026

    ¿Cómo puede la oficina flexible conciliar los costes inmobiliarios y las expectativas de los empleados?

    Durante décadas, la oficina se ha considerado un anclaje inmutable: un puesto asignado, un escritorio fijo, un espacio diseñado para acoger a todos los empleados de lunes a viernes, entre las 9 de la mañana y las 6 de la tarde. Pero este modelo, considerado indiscutible durante mucho tiempo, se tambalea ahora bajo el impacto de profundas transformaciones en el mundo laboral. El teletrabajo masivo, las renovadas expectativas de los empleados, la búsqueda de equilibrio y sentido, y la presión económica sobre los inmuebles están obligando a las organizaciones a replantearse su enfoque.

  • De la reducción de costes a la transformación cultural: los verdaderos retos de la oficina flexible
    15/12/2025

    De la reducción de costes a la transformación cultural: los verdaderos retos de la oficina flexible

    Renunciar a la asignación personal de oficinas ya no se veía como un trastorno, sino como una forma obvia de reducir costes, mejorar la eficiencia inmobiliaria y adaptar los espacios a los usos contemporáneos. Sin embargo, las empresas que han dado el paso reconocen que la realidad supera con creces esta justificación inicial. Se estaba produciendo una auténtica transformación cultural.

  • ¿Restaura el coworking el valor del trabajo?
    08/12/2025

    ¿Restaura el coworking el valor del trabajo?

    Hoy en día, muchas organizaciones ven el Coworking como algo más que un servicio inmobiliario; lo ven como un espacio capaz de restaurar el valor del trabajo en sí mismo y de volver a comprometer a los equipos. Pero, ¿en qué consiste exactamente ese "valor" que el coworking pretende restaurar?